entrada, Cabañas en los árboles en el Pirineo Navarro

Revela la Casa rural Monaut, un colosal caserón pirenaico de 1831, que nos da considerablemente más que una fácil casa rural en el Pirineo Navarro.

La vivienda rural Monaut, nuestro último hospedaje en el Pirineo Navarro, ha resultado ser un acierto, una gozada. El silencio, la tranquilidad, la naturaleza, la hermosura y la historia que cubren esta casa rural, definen perfectamente la presente forma de vida en la región mucho más occidental del Pirineo. Unas especificaciones, que, a nuestro enteder, fueron fundamentales para transformar este fin de semana, en un fin de semana increíble, único. A todo lo previo, le debemos agregar la existencia de Maitina, nuestra anfitriona, nuestra vecina a lo largo de estos días. Y sucede que, su inestimable compañía, ha resultado ser otro de los puntos fuertes de esta casa rural ubicada en el Valle de Arce, Pirineo Navarro. Fue , la que, desde la proximidad, nos aconsejó sobre sendas, sitios de comidas, pueblos y otros muchos temas, una guía local de mucho lujo. Repetimos, la Casa Rural Monaut es un acierto. Este caserón pirenaico de 3 pisos fué rehabilitado y separado en distintas estancias, transformando su segunda planta en 2 viviendas rurales: Monaut I, con aptitud para 4 personas y Monaut II, con aptitud para 6 personas. Sacando la primera planta, donde está la vivienda de Maitina y su familia, el resto de espacios asimismo fueron habilitados para el placer de la gente que la llenan, ofertando de esta manera, toda clase de espacios a sus visitantes: jardín, desván, zaguán… Una vivienda que nos enamoró desde el primer instante.

Información casa rural Monaut.

  • Atractivos: Calma, naturaleza, historia, animales y una anfitriona de mucho lujo.
  • Aptitud: Viviendas rurales para 4 y 6 personas.
  • Acepta mascotas: Si
  • Equipamiento: Wi-fi, televisión, DVD, biblioteca, chimenea, leña…
  • Página: https://www.casamonaut.com/
  • Teléfono: 627 191 576
  • Correo electrónico: [email protected]
  • Localización: Calle San Juan, 11, Saragüeta, Valle de Arce, Pirineo Navarro.

El Valle de Arce, entre los vales menos populares del Pirineo Navarro, nos sorprendió, nos ha enamorado. Sus pueblos, núcleos urbanos en los que el número de animales duplica al número de pobladores, ahogados por la naturaleza, representan una enorme opción donde poder perderse para desconectar del resto de todo el mundo. Sitios, donde pensar, respirar aire puro, reposar y coger fuerzas se antoja importante. El Valle de Arce tiene exactamente las mismas peculiaridades que el resto de vales pirenaicos, pero además de esto, tenemos la posibilidad de asegurar tajantemente que nos encontramos frente entre los pocos espacios del Pirineo Navarro que hoy ignoran varios de los pasajeros que visitan esta región de Navarra, un aspecto a tener en consideración. Mucho más aun en temporada alta, en el momento en que todo el planeta desea conocer los encantos del Pirineo Navarro y la calma y el silencio que habita estos rincones se ve puesto en compromiso por la marabunta de gente que los visita. Un hecho, que, hoy, no se da en los pueblos del Valle de Arce. Silencio, calma, desconexión.

Casa Rural Monaut, una vivienda rural con bastante encanto.

En estos días en los que la globalización está finalizando con muchas tradiciones, etnias y también lenguajes, es bonito ver como todavía hay sitios como la Casa Rural Monaut, una vivienda rural, en el que la civilización y también historia del pueblo Navarro queda reflejada en todos sus rincones. Les animamos a leer con aspecto todos los próximos apartados, la Casa Monaut no posee desperdicio.

Historia: Las viviendas rurales Monaut I y Monaut II son la consecuencia de un sueño hecho situación, un emprendimiento familiar, que ha cooperado a anunciar este paraíso natural llamado Valle de Arce. Si bien el caserón pirenaico en el que están situadas estas 2 viviendas rurales esta datado en 1831, logró falta una enorme reforma para devolverle el atractivo y majestuosidad que tuvo en aquella temporada. Una transformación, donde cada integrante de la familia (Karmelo, Maitina, Maddi y Kattalin) aportó su pequeño grano de arena reconstruyendo prácticamente toda la vivienda con sus manos. De esta forma, su apertura al público se causó en 2004, año desde el que transporta ofertando un increíble servicio a toda persona que la visita.

¿Sabéis por qué razón tiene por nombre Casa Monaut? La razón del nombre Monaut es considerablemente más simple de lo que podéis imaginar, y sucede que, Monaut es el apellido de la persona que construyo la vivienda, o al menos, de este modo lo señala el grabado que podemos encontrar en su puerta primordial: “Esta casa izo Salvador Monaut”. ¿Interesante verdad?

Pero la crónica de la Casa Rural Monaut no acaba aquí, la historia prosigue escribiéndose con cada individuo que pasa por este cautivador rincón del Pirineo Navarro. ¿Deseáis ser una parte de la crónica de la Casa Rural Monaut? Les aconsejamos reservar vuestra propia aventura en este increíble paraíso terrenal, no les arrepentiréis.

De qué forma llegar: La Casa Rural Monaut está en Saragüeta, un pequeño pueblo rural situado entre los ayuntamientos de Aoiz y Burguete, a la altura del quilómetro 22 de la carretera NA-172, en pleno corazón del Valle de Arce. No posee perdida. Eso sí, al llegar a este punto aconsejamos achicar la agilidad, el desvió está cerca de una curva y tiene cierto desnivel. De cualquier manera, no les preocupéis, el GPS nos conduce con perfección hasta nuestra casa rural, Google plus Maps marcha espectacular en un caso así.

Saragüeta, Valle de Arce: Saragüeta (Saragueta en euskera), el núcleo urbano en el que está la Casa Monaut, un pequeño y cautivador pueblo ubicado al abrigo de los montes, ríos y pastos del Valle de Arce, nos ha contagiado esa paz y armonía con la que se vive en el Pirineo Navarro. Un increíble espacio, donde el silencio unicamente se ve perturbado por los sonidos que emiten los pájaros, gallos, gallinas y demás animales que podemos encontrar en la región, una joya.

Situado en un prominente, tal y como si de una vieja atalaya se tratara, Saragüeta sostiene una vista privilegiada sobre el Valle de Arce, entre los vales pirenaicos mucho más rurales, relajados y particulares que conocimos en Navarra. Hoy en día, Saragüeta tiene una población total de 6 personas, un número, que, si bien llama la atención, es mayor que el de muchas de las localidades vecinas, ejemplo de esto son Arrieta (2) o Lusarreta (1). A pesar de que los pobladores del Valle de Arce no son bastantes, si bien cada vez son menos la gente que podemos encontrar en esta región de Navarra, todos n exactamente el mismo amor y respeto por la naturaleza y también historia de su tierra, personas como Maitina, que siempre y en todo momento están dispuestas para brindarnos una enorme experiencia pirenaica. ¿Les animáis? En Saragüeta resaltan las viviendas de estilo pirenaico rodeando su plaza, el crucero del siglo XVI, el viejo lavadero y la naturaleza, espacios que, aparentemente, se antojan únicos, ya que fue aquí, tras buscar por varios sitios, donde Montxo Armendariz rodo en el año 2000 una parte de las situaciones de la película «Silencio roto».

Núcleos urbanos: A lo largo de nuestra estancia deseamos entender los pueblos que dan vida a las laderas del Valle de Arce, entre su capital, Nagore. Todos n exactamente las mismas peculiaridades, medio yermos, en ámbitos naturales de eliminar el hipo, lindas vistas, llenos de majestuosas viviendas de piedra, enorme presencia de animales y más que nada paz, mucha paz. Los núcleos urbanos mucho más próximos y también esenciales que podemos encontrar en los aledaños del valle los representan Auritz/Burguete y Aoiz, a unos diez y 20 minutos en vehículo respectivamente. En podemos encontrar tiendas, estaciones de servicio y demás servicios básicos que tenemos la posibilidad de demandar a lo largo de nuestra estancia en el Pirineo Navarro. Entre todos y cada uno de los pueblos del Valle de Arce, nos aventuramos a entender una bonita representación, hete aquí alguno de :

Maitina: De nuevo, fué una mujer, Maitina, la que nos ha acogido en el Pirineo Navarro. Es increíble el trabajo que Maitina como el resto de mujeres efectúan por preservar y fomentar este increíble espacio natural. Un colectivo fuerte y también indispensable, que nos enseña de nuevo, la perserverancia, determinación y valentía de la mujer. La atención que Maitina nos prestó, aparte de ser adaptada, fue próxima y familiar, un género de trato que se agradece bastante. A lo largo de nuestra estancia, fueron varios los pequeños datos que Maitina tuvo con , movimientos, que dejan claro la predisposición y forma de ser de nuestra anfitriona.

Viviendas rurales: Las viviendas que nos proporciona Maitina, la Casa rural Monaut I o Txikia (para 4 personas) y la Casa rural Monaut II o Handia (para 6 personas), tienen un encanto rural y también histórico digno de admiración. 2 espacios de similar estética y equipamiento pero de diferente aptitud y orientación. Con perfección pertrechadas (Wi-fi, toallas, leña…) y con casi todas las comodidades de la región, estas 2 viviendas rurales del Pirineo Navarro nos aguardan con las puertas abiertas a lo largo de todo el año, y sucede que, cada temporada del año tiene su singular encanto en el Pirineo Navarro.

Txikia: Asimismo famosa como Monaut I, Txikia (pequeño en euskera), tiene una aptitud para 4 personas distribuida en 2 habitaciones, una vivienda idónea para familias con pequeños. En la primera de podemos encontrar una cama doble, de matrimonio, al paso que la que sobra la entienden 2 camas particulares. A estas 2 estancias le acompañan un baño terminado y un extenso lugar al aire libre compuesto por salón, comedor y cocina. Pero lo que verdaderamente nos encandilo no fueron las habitaciones, sino más bien las excelentes vistas del Pirineo Navarro (montes Elke, Pausaran, Corona y Larrogain) que se consiguen desde el balcón de 8 metros al que entramos desde el salón con chimenea. El toque rural lo ponen todas y cada una de las vigas de roble auténticos que podemos encontrar distribuidas por toda la vivienda, la decoración y varios de los muebles que fueron salvados de los pueblos de Itoiz o Artozki, hoy día bajo el agua gracias a la construcción del embalse de Itoiz.

Handia: Asimismo famosa como Monaut II, esta casa rural con aptitud para 6 personas con su hermana pequeña (Txikia) la segunda planta de este bonito caserón pirenaico. La distribución, es casi exactamente la misma que la previo, la única excepción que podemos encontrar es que en lugar de 2 habitaciones tiene 3 (una de matrimonio y 2 dobles), idónea para conjuntos o familias varias. En un caso así, el balcón, nos enseña los encantos de las peñas de Aintzioa, un macizo que llama la atención solamente avistarlo.

En términos en general, debemos decir que las viviendas rurales que podemos encontrar dentro de Casa Monaut son completamente prácticas, bien pertrechadas, limpias y capaces para gozar de un increíble fin de semana en medio de una naturaleza.

Espacios recurrentes: La Casa Rural Monaut tiene espacios recurrentes como el jardín, el zaguán o el desván, espacios con bastante encanto que nos presentan pequeños recovecos donde relajarnos y gozar. Apuntad, un desayuno al aire libre o una aceptable barbacoa en este paraje no tienen precio. Por otro lado, la huerta, el gallinero, las potrancas y ovejas que nos acompañan proponen un contacto directo con el planeta rural a los mucho más pequeños de la vivienda, un aspecto que les encantara y les ayudara a estudiar de esto. Debemos señalar que todos son de empleo compartido con el resto de inquilinos de la vivienda, respeto y educación por favor.

Animales: Capitaneados por Udi, un bello perro pastor vasco, los animales de la vivienda rural Monaut son otro de sus varios atractivos. Unos compañeros de viaje que hacen mucho más atrayente el día a día de Maitina y el resto de inquilinos de Casa Monaut.

Ovejas, potrancas y gallinas forman al lado de Udi, la pequeña enorme familia de animales que emocionan a los mucho más pequeños que los visitan. La gente a las que no les gustan bastante los animales, no les preocupéis, en Casa Monaut son siendo conscientes de que los animales no agradan a todas y cada una la gente por igual y son respetuosísimos en este aspecto.

Para entender la relevancia y también predominación que tienen estos animales en la gente que se alojan en esta casa rural, no tenéis mucho más que leer el libro «Las gallinas de Maitina», un libro escrito por Mar del Rey, que se inspiró en una de sus muchas estancias en esta casa rural para relatar una bonita historia entre las gallinas y gallos de esta casa.

Ambiente: El ambiente de la vivienda rural, los aledaños de Saragüeta, son sencillamente expepcionales. Es indispensable pasear por los aledaños mientras que nos divertimos de la naturaleza acompañados por nuestro pequeño y peludo amigo Udi. Además de esto, es suficiente con caminar 1 hora para lograr ver la hermosura de este Valle Pirenaico: ríos de aguas transparentes, naturaleza de tonos verdes jamás antes vistos y mucha calma, paz.

Sendas: Partiendo desde nuestra casa rural, podemos encontrar sendas que nada deben envidiar a las que podemos encontrar en la Selva de Irati, hacednos caso, charlamos desde el saber. Y si no nos creéis, no tenéis mucho más que recorrer el camino local (SL) NA-29, una increíble ruta que atraviesa recovecos dignos de fotografiar y gozar.

La ruta que les planteamos, fué concebida (en parte) por Maitina, transformando un paseo lineal en una ruta circular que comienza y acaba en Casa Monaut. El atractivo de este camino radica en los cauces de agua que nos acompañan en una gran parte del paseo y la flora que estamos a nuestro paso, pasmante, seriamente.

Esta ruta es de escasa contrariedad, de perfil familiar, pero debemos nombrar que tiene bajadas de enorme desnivel en su tramo primordial, precaución. Si bien la señalización frecuente para los caminos locales (SL) son de color blanco y verde, en un caso así, la ruta está señalada con un solo color, el naranja, y sucede que es Maitina la que baliza y sostiene los recorridos que cubren su casa rural, una autentica apasionada de la montaña.

El camino NA-29, baja desde Saragüeta hasta la carretera NA-172 por un bosque mágico, un espacio digno de las mejores películas fabulosas. Una vez abajo, una parte del paseo avanza por la carretera (unos 100m), para después regresar a tomar el desvió que nos conduce hasta Casa Monaut, un letrero de esta forma nos lo señala. La vuelta, en oposición a toda lógica, no tiene enormes desequilibres, pero nos regresa a asombrar con un cauce de agua que nos deja cataratas y pozas de aguas transparentes a lo largo del resto del sendero. Un recorrido sin enorme contrariedad pero con bastante encanto.

Si bien esta ruta nos enamoró, no es la única. Hay mil y una sendas, con menor o mayor contrariedad y duración que tenemos la posibilidad de realizar partiendo desde la Casa Rural Monaut, preguntad a Maitina. A propósito, otra ruta atrayente para efectuar es recorrer ciertos tramos de la Calzada Romana que recorre esta región.

Embalse de Itoiz: El embalse de Itoiz, enmarcado en los límites territoriales del Valle de Arce, marcó un antes y un después en el Pirineo Navarro. Pueblos de inestimable valor y hermosura fueron derruidos y también ahogados para lograr crear esta gigantesca obra de ingeniería. Si bien todos y cada uno de los pobladores del Pirineo Navarro lamentan cada día no haber podido parar esta perdida, en el presente, procuran no ver atrás para crear un ambiente sostenible en los aledaños de esta colosal balsa de agua. Nos encontramos seguros de que más adelante no lejanísimo, si las autoridades eficientes ponen de su parte, Itoiz se transformará, exactamente la misma el embalse de Irabia, en un líder natural a conocer, un espacio con un ecosistema propio lleno de vida. A propósito, sobre esta temática, Maddi Barber, hija de Maitina, ha producido un corto que trata la dura situación con la que se hallaron los pobladores de estos vales en los años 90, en el momento en que el agua inundo los 7 pueblos y una parte de 3 reservas naturales protegidas que estaban bajo la cota máxima del pantano, 592 metros. De aquí, su nombre: “592 metroz goiti”. Hete aquí el tráiler:

Dónde comer: Aparte de la oportunidad de comer en nuestro comedor o jardín de la vivienda rural, en los pueblos que la cubren hay múltiples sitios de comidas.

tuvimos la posibilidad de evaluar los menús del día de Txikipolit (Auritz / Burguete) y Haizea (Aurizberri / Espinal). 2 opciones que, si bien no nos acabaron de seducir completamente, sostienen una mucho más que aceptable relación calidad /precio.

Comentando de comer, no tenemos la posibilidad de irnos de la Casa Rural Monaut sin evaluar los estupendos huevos caseros que generan sus gallinas.

Qué ver: La vivienda rural Monaut tiene una aceptable localización para saber cualquier punto del Pirineo Navarro. Hete aquí un pequeño ejemplo de los sitios de interés que podemos encontrar en un perímetro de unos 30 minutos en turismo:

  • Ermita de Santa Maria de Arce.

  • Pueblos del Valle de Arce.

  • Factoría de armas de Orbaitzeta.

Precio: Si equiparamos y examinamos el valor estipulado para las viviendas rurales Monaut, observamos que son sutilmente inferiores al precio del mercado que podemos encontrar en el resto de viviendas rurales del Pirineo Navarro. ¡Otro punto en su favor para reservar en este pequeño rincón del Valle de Arce!

Vídeos: Como ahora sabéis, en nuestro canal de YouTube podéis hallar vídeos sin modificar sobre nuestras aventuras en Euskal Herria. En un caso así, la vivienda rural Monaut, el Valle de Arce y el Pirineo Navarro no son una salvedad, hete aquí unos vídeos que nos dejaron nuestras aventuras por tierras navarras:

  • Ovejas casa rural Monaut.
  • Sonidos del Pirineo Navarro.
  • Potrancas en Auritz Burguete.
  • Vistas desde la vivienda rural Monaut, Pirineo Navarro.

Si buscáis una casa rural cerca de la Selva de Irati, si buscáis una casa rural en el Pirineo Navarro, no busquéis mucho más, la vivienda rural Monaut es el hospedaje idóneo para pequeños y mayores. En nuestro caso, nos encontramos seguros de que volveremos a hallarnos con Maitina, Udi, sus gallinas, sus potrancas y sus ovejas más adelante no lejanísimo. Y sucede que, la vivienda rural Monaut, es un espacio que deja huella, un espacio, lleno de recuerdos. ¡Volveremos!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí