Javier Esparza plantea un acuerdo presupuestario al Gobierno. Pero desde planteamientos tan maximalistas que, de facto, implican un portazo a cualquier posibilidad de negociación. El portavoz de Navarra Suma ha presentado este viernes sus 13 compromisos «irrenunciables» para empezar a hablar, y que implican una enmienda a la totalidad de la acción del Gobierno que el Ejecutivo de Chivite difícilmente puede asumir.

Esparza ha querido además que su posición quede clara desde el principio, antes incluso de que se presente el anteproyecto de Presupuestos para 2022 y sin conocer los planes del Gobierno para el próximo año. Una postura dura y firme que deja a EH Bildu como único aliado posible para el próximo año, y que sitúa a la derecha en una oposición frontal para lo que resta de legislatura.

A diferencia del pasado año, cuando Navarra Suma ofreció una abstención gratuita a Chivite si rompía cualquier posibilidad de acuerdo con EH Bildu, esta vez el apoyo tiene precio. Muy alto además. Tanto, que supone prácticamente un programa de Gobierno alternativo.

Propuestas de máximos

Entre las condiciones que el presidente de UPN ha puesto ahora para un acuerdo se encuentran la aprobación de una reforma fiscal para «recuperar los niveles de competitividad y atractivo de Navarra, convertir la N-121 en una autovía de cuatro carriles o derogar la ley del mapa local y el decreto del euskera en la Administración Pública. Las dos primeras fueron rechazadas este jueves por todos los grupos en el Pleno del Parlamento, y las otras dos implicarían romper la coalición con Geroa Bai.

Plantea además cuestiones difíciles de asumir. Como aumentar el salario de los médicos e incrementar el gasto en Atención Primarias, medidas que pide compaginar además con una rebaja fiscal. Firmar un convenio con el Estado para financiar las obras del TAV «antes de que finalice el año», la prestación compartida de tráfico entre Policía Foral y Guardia Civil, y garantizar la financiación de los centros concertados que segregan por sexo.

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Esparza ha sido ademas rotundo cuando ha subrayado que estas propuestas son «irrenunciables». «No vamos a apoyar al Gobierno para que se tomen decisiones que perjudiquen al presente y futuro de Navarra», ha subrayado el portavoz de Navarra Suma, que ya ha trasladado a Chivite los términos de sus condiciones para el «diálogo». Un escenario que no deja mucho margen al Gobierno foral, que queda con EH Bildu como único aliado viable en el Parlamento foral. «Chivite debe volver a elegir entre EH Bildu y Navarra Suma», ha reclamado Esparza.

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