El murciano Alejandro Valverde (Movistar) –con caída incluida tras atravesar la línea de meta–, volvió a dar una lección de ciclismo al adjudicarse, con un ataque cerca de la línea de meta, la tercera etapa del Giro de Sicilia disputada entre Termini Imerese y Caronia, de 180 kilómetros, en la que además se enfundó el maillot de líder.

Caída sin consecuencias, pero susto tremendo de Valverde, quien a sus 41 años volvió a demostrar el ciclismo que tiene en las piernas, logrando con autoridad la tercera victoria del año, la 130ª de su trayectoria profesional.

Valverde, quien se rompió la clavícula en la pasada Vuelta a España, se ha recuperado a la perfección, como demostró alzando los brazos en Sicilia, atacando como en sus mejores momentos en el momento decisivo. Ganó con un tiempo de 4h.42.29, por delante de Alesandro Covi (UAE Emirates) y del colombiano Jhonatan Restrepo (Androni).

«Estoy muy contento con la victoria, pero prefiero no ganar y no caerme. Parece que cuando empiezas con las caídas no sabes cuándo van a venir. Es cierto que hoy salimos para ganar la etapa y lo hemos conseguido. A ver cómo duermo y mañana a resistir para ver si puedo llevarme la carrera», dijo Valverde en meta, aún con el susto en el cuerpo tras una fea caída.

El murciano, campeón del mundo en 2018, se puso al frente de la general con 7 segundos sobre Covi y 9 respecto a Restrepo a falta de una sola jornada para el final de la prueba siciliana.

Una etapa complicada con 5 subidas y un final en alto que acumulaba 3.330 metros de desnivel. Movistar salió a jugar con la carta de Valverde y acertó de pleno. El equipo español controló perfectamente en los últimos 50 kilómetrros

La subida a Caronia (3,6 km al 5,6%) conducía a meta. Fue el punto clave y decisivo. El ritmo de Movistar controlando para Valverde redujo el grupo a unos 30 corredores. Rojas hizo la primera selección y Villella la segunda, con apenas 15 corredores por el triunfo.

Atacó McNulty (UAE Emirates), y luego Antonio Nibali, con su hermano Vincenzo con el sueño de ganar en casa, pero Movistar tenía clara la estrategia. En el momento marcado, a unos 250 metros de meta, tensó Valverde, se adelantó unos metros y llegó celebrando su tercer éxito de la temporada, tras el GP Indurain y una etapa del Dauphiné.

Luego, el susto: Valverde traspasó la meta, en una curva miró hacia atrás y cayó de manera espectacular. Por suerte, se levantó sin haber sufrido daños mayores. Un regreso accidentado, pero feliz.

Hoy se disputa la cuarta y última etapa entre Sant’Agata di Militello y Mascali (180 kilómetros).

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