Los cimientos de la cárcel (unos diez metros) se ubican en la calle Ansoleaga.



Las obras que se están llevando a cabo desde esta semana para la implantación de la recogida neumática de basuras en la plaza de San Francisco y la calle Ansoleaga de Pamplona han vuelto a sacar a la luz los restos de la que fuera la antigua cárcel de la ciudad, y que, como puede verse en el plano de la derecha, se ubicaba delante de lo que hoy son las escuelas públicas.

Las obras comenzaron hace dos días y, como era previsible según los informes previos del Gabinete Trama, los restos han sido hallados «muy pronto» y a poca altura, apenas a medio metro de la superficie, explica el responsable de las excavaciones, Nicolás Zuazua, y son continuidad de los ya aparecidos hace 30 años, en 1991, con motivo de la construcción del parking subterráneo de la plaza de San Francisco. Se trata de unos «10 metros de cimientos» haciendo ángulo, que, en una primera observación y debido al lugar donde se ubican, en la calle Ansoleaga número 26, frente al ultramarinos, corresponderían con las viejas cárceles, que se calcula que funcionaban ya desde el siglo XVI (junto al Real Consejo o Audiencia) y que no fueron derribadas hasta el año 1909. Ya en 1907, dadas las condiciones de insalubridad de esta vieja prisión, se decidió construir una nueva en San Juan, que diseñó Julián Arteaga y funcionó hasta 2012. «Los restos aparecieron ayer (por el martes) y una vez delimitados se empezará a excavar», señala Zuazua, quien añade que Príncipe de Viana ya ha visitado la zona. El arqueólogo también añadió que enterramientos «no han aparecido, pero no se descartan», ya que en las obras de reurbanización de la calle Ansoleaga, en 2011, «aparecieron restos de una necrópolis de época romana, y estamos muy cerca».

NÚCLEO DE LA HISTORIALa plaza de San Francisco es un importante núcleo de la historia de Pamplona. Por la calle Nueva discurría la muralla medieval (un tramo se integro en el parking), y allí se ubicaba después el Convento de San Francisco. La arqueóloga del Gabinete Trama Mercedes Unzu realizó en 1992 un exhaustivo informe sobre el seguimiento arqueológico llevado a cabo con motivo de la construcción del aparcamiento de la plaza de San Francisco. Entonces, dado que el solar excavado era de 2.300 m2, se hallaron una «gran cantidad de restos estructurales», desde época romana (siglo I y mediados del II d.C.); de época medieval (se identificó, por ejemplo, la torre del Rey, la belena de San Francisco, la muralla y un taller de fundición), mientras que de época moderna, se identificaron las ruinas de la iglesia de San Francisco, el Consejo Real y las cárceles.

LA RECOGIDA NEUMÁTICA Las obras que está llevando a cabo la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona tienen como objetivo la implantación del sistema de recogida neumática de basuras en la calle Eslava-plaza de San Francisco, que, con un presupuesto de 564.993,33 euros (con IVA), cofinancian la MCP y el Ayuntamiento de Pamplona al 50%. Las obras, que incluyen la ubicación de un ramal subterráneo de tubería desde la calle Mayor a San Francisco por la calle Eslava, tienen un plazo de 3-4 meses, por lo que podrían comenzar a funcionar a comienzos del año que viene, aunque los hallazgos aparecidos ahora podrían demorar algo más estos plazos. La nueva ubicación de la calle San Francisco dispondrá de 5 buzones de vertido, 2 de resto, 2 de papel y 1 de envases.

La instalación de buzones de recogida neumática era una de las asignaturas pendientes en esa zona del Casco Viejo, cuando acaba de cumplirse una década de su implantación en 2011, y en los últimos tiempos su implantación era más necesaria, si cabe, después de que, hace unos meses y debido a unas protestas callejeras, los contenedores de la plaza fueran incedidos, consecuencia de lo cual resultó afectada seriamente la fachada de un comercio y los balcones superiores.

Para las «públicamente libianas»

LAs cárceles

Casa de la Galera. Desde 1684, se pretende hacer en la hoy plaza de San Francisco una casa llamada de Galera para encerrar a «mujeres públicamente libianas y perdidas, que aunque la Corte a usado de los remedios que cauen para echalas del reino y azotarlas no ha vastado esto». El estudio de Unzu recoge que la Diputación demoró el proyecto por razones económicas. En 1727 se decide incorporarla a las Cárceles Reales, aprovechando el terreno.

Cárcel de Guerra. La primera referencia de ella es en 1746. Se dice que estaba «pegante a las Cárceles Reales». Dice Unzu que posiblemente «daba a las calles San Francisco o Cuchillerías, hoy Ansoleaga».

Cárceles Reales. Estuvieron situadas entre la calle Nueva, junto al Real Consejo, y la belena de San Francisco. A comienzos del siglo XVIII ya requerían importanes reparadciones. En 1724 el coste de las obras ascendía a 3.583 reales; poco después hubo que incorporar la Casa Galera y la Cárcel de Guerra.

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